Un día como ayer, 21 de febrero del año 1747, nace uno de los principales personajes de la historia ecuatoriana: Eugenio de Santa Cruz y Espejo. Hijo de indígena quechua peruano y una mulata quiteña, fue el autor entre muchas otras cosas del periódico “El quiteño libre,” aunque su legado más destacado es el considerado primer periódico de la época colonial: “Las primicias de la cultura quiteña (1792).” A Espejo, quién fuera médico y abogado, se le atribuye las primeras ideas estructuradas en pos de la emancipación de España y se lo considera como el inspirador del los próceres del 10 de agosto de 1809.
La idea de quiteño libre nos remonta, a muchos, a la figura de Espejo. Aunque 40 años después en la historia de Ecuador, resucita en las ideas de un grupo de jóvenes opuestos al gobierno del General Juan José Flores. El más destacado de ello, Pedro Moncayo. El 13 de mayo de 1833, dan vida a un semanario dominical crítico que se denominaba de nuevamente “El quiteño libre.” Este periódico fue tribuna para denunciar los abusos, corrupción y la serie de arbitrariedades del primer gobierno de la naciente república que llevaron a la denominada Revolución antifloreana del 12 de octubre de 1833.Luego de exactamente 200 años del primer grito de independencia y nacionalismo, ¿qué significa ahora el “quiteño libre”? Hago esta reflexión en el marco de las elecciones generales del próximo 26 de Abril en que vuelve a nuestros oídos aquella frase. Pero no desde la lectura en voz alta de la historiografía ecuatoriana, sino desde su utilización como slogan de campaña. Para quienes no han tenido el disgusto de escucharlo ya, me refiero al candidato más reaccionario a la alcaldía de nuestra ciudad capital: Nelson Maldonado, “el quiteño libre.”
Maldonado ha llenado a la frase “quiteño libre” de su visión tradicionalista de la ciudad, excluyente de las clases y barrios populares y su intolerante aversión al cambio. Basta escuchar su programa radial “En su punto” en la 93.3 FM para corroborar la aseveración. Para hacer un poco de memoria histórica, este quiteño fue cabeza visible de la las denominadas “marchas blancas” que, en la línea con las movilizaciones de Nebot en Guayaquil, se opusieron a los aires de cambio que embanderaba la nueva constitución. Al “compás del piano” (ya que es un reconocido músico, no en las esferas populares, sino en el imaginario aristocrático de algunos quiteños) ¿a dónde nos quiere llevar este señor?El clamor libertario del “quiteño libre” requiere a la vez una recuperación en nuestra memoria histórica (y qué mejor hacerlo a los 200 años del primer grito de independencia, festejo que en buena hora trata de desplazar a las festividades de fundación y conquista española que vienen acompañadas de toros, botas de vino y acentos fingidos) pero a la vez una redefinición. El “quiteño” de otrora debe ser ahora el pueblo ecuatoriano, desde una visión nacionalista pero también latinoamericana. Y si “libre” significaba para Espejo, el romper con el yugo español y el mercantilismo colonial para dar paso a la autodeterminación y el libre comercio, hoy debe significar la posibilidad de construir un país digno y soberano en el marco de las relaciones internacionales, un país donde se acorten las brechas generadas por el libre mercado, un país donde se garanticen los derechos y se respete las diferencias, un país donde el buen vivir pase de ser un ideal a ser una realidad.
Acoger al “quiteño libre” como lo entiende y usa Nelson Maldonado, es alejarnos de la posibilidad de apropiarnos de nuestra historia y aplicarla críticamente a nuestra realidad actual. A propósito del natalicio de Espejo doy un puntapié al marketinero slogan de Maldonado (espero que lo mismo hagan la mayoría de quiteños votantes el próximo 26 de abril) y me quedo con el quiteño libre de 1792 y el de 1833 como elementos para pensarnos críticamente como ecuatorianas y ecuatorianos libres en el siglo XXI. ¿Con quién se queda usted? Si necesita más info, escuche “En su punto” en la 93.3 FM bajo su propio riesgo y posible indignación (aunque si gusta del piano clásico puede que no resulte una experiencia muy traumática).

1 comentario:
Buena Chiri, jee, buscaba algo sobre PRONACA centro de distribución sur, y me sale tu blog jaaaa.
Está re bakan loco, felicitaciones. Escribes bakán.
No sabía que el papá de Espejo era peruano, eso sí se me hizo raro. Por otro lado, me agradó tu cita de Allende sobre la reveldía en la juventud, ya la oí en un discurso de Fidel pero pensé que era creación propia del man. En fin, pana, sigue escribiendo para leer otro punto de vista. Un abrazo.
rafael soria.
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